La universidad en tiempos de abundancia

De abundancia digital, se entiende, que a la universidad típica el concepto de abundancia se lo explicaron en algún momento de su vida, pero disfrutarla…

Ya conocen ustedes el discurso: la digitalización nos ha traído un nuevo modelo económico. Hasta el siglo XX reinó la economía de la escasez (hágase con una buena fuente para obtener un bien escaso y se hará de oro). Pero cada vez más nos encontramos lidiando con la economía de la abundancia, la del coste de replicado cero, la de la larga cola de Chris Anderson (1)

Ese cambio radical tiene a medio mundo correteando por ahí en busca de un nuevo modelo de negocio. Algunos lo hacen con mayor criterio que otros. El ejemplo paradigmático de los que no demuestran demasiado criterio es el de las discográficas. De la noche a la mañana, se han encontrado con que hasta el último adolescente (iba a poner nativo digital, pero esa es otra discusión…) es capaz de distribuir su producto más eficientemente que ellas. De momento, lo mejor que se les ha ocurrido para perpetuar su modelo de negocio es amenazar —y a veces hasta demandar, en el caso americano— a su propia clientela…

No seré yo quien se dedique a buscar un nuevo modelo de negocio para las discográficas. Primero porque me parece una empresa difícil, desde luego. Pero, sobre todo, porque me preocupa más otro tipo de empresa: la Universidad.

Y ahí vuelvo al tema. Porque la Universidad (con mayúsculas) es otra entidad amenazada por la digitalización: una Universidad que se percibe (y se vende, por tanto) como productora y poseedora del conocimiento está tan amenazada como las discográficas por este mundo de unos y ceros. Más, si me apuran: ¿qué hay más fácil que digitalizar un libro, el vídeo de una conferencia o la Enciclopedia Británica (otra especie amenazada) y poner esos contenidos en un DVD, o colgarlos de cualquier sitio P2P? Pues eso, que o despertamos deprisa o pronto nos veremos entre la espada y la pared.

Y esa preocupación (egoísta, lo confieso) ha hecho que se me encendiera la lucecita leyendo un artículo (2) sumamente interesante que analiza modelos de negocio posibles en esta nueva economía de la abundancia.

El texto parte de los modelos adoptados por dos empresas que están viviendo un gran momento financiero precisamente gracias a esa nueva economía: la inevitable Google y Red Hat Inc, una empresa dedicada al curioso negocio de vender Linux. Sí, efectivamente: Red Hat vende software… que es gratis (y de código abierto y libre, además). Y con notables resultados económicos. Lean lo que dice el articulista de la empresa (en traducción libre):

Red Hat descubrió hace años que cuanto más desarrollo de código abierto, mayor es la necesidad de destilar la comunidad a su esencia “binaria”. En otras palabras, hacia Red Hat Enterprise Linux desde el Salvaje Oeste de Fedora. Los trocitos son gratis o abundantes, pero el servicio que los envuelve no lo es. Por tanto, Red Hat gana más cuando ella o los demás reganan software, porque esto lleva a una mayor necesidad de su papel de garante de la calidad y la estabilidad.

Y no me negarán que si en vez de Linux ponemos “el árbol del conocimiento” y donde dice “Red Hat” decimos “la Universidad”, el discurso se sostiene con la misma solidez. Pues eso. Regalemos los contenidos. Por dos motivos:

  • Primero, porque si alguien los quiere y no desea pagar por ellos, no tiene ninguna necesidad de hacerlo, como hemos visto en el caso del disco.
  • Pero en segundo lugar, porque a más conocimiento, mayor necesidad de una Universidad que seleccione las fuentes de calidad, disponga de un modelo educativo adecuado a su público y, finalmente, certifique con titulaciones de grado, postgrado, lifelong learning y lo que haga falta que determinadas personas han adquirido los conocimientos y las competencias que necesitarán para ser de utilidad en el mundo laboral. Porque, afortunadamente, por eso sí podremos seguir cobrando, al menos mientras no llegue la siguiente revolución…


N.d.E

* Chris AndersonLa Larga Cola (Tendencias, 2007).
* Matt Asay – Lessons from Google and Red Hat for Facebook and open source

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Una respuesta a “La universidad en tiempos de abundancia”

  1. Excelente post, buen trabajo. Muchas personas no se dan cuenta de la gran importancia que tiene este asunto. Parece mentira que el ir a la Universidad se esté convirtiendo casi en un artículo de lujo solo para ricos, cuando debería ser un derecho universal.
    Verdaderamente, muchas personas no saben que es muy importante que la ciudadanía pueda tener acceso a la educación, es uno de los pilares del futuro de un país. Yo trabajé durante muchos años en una agencia de traducción realizando trabajos sobre este tema y colaborando con universidades y ahora tengo pleno conocimiento de este asunto. Muchas gracias.

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