Web 2.0 y el papel de la Universidad (II)

Firma invitada: Ismael Peña-López
Profesor de Políticas Públicas para el Desarrollo e ICT4D
Universitat Oberta de Catalunya

Ismael investiga el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la sociedad, especialmente en aquellos colectivos más desfavorecidos, dando lugar a lo que se ha venido a llamar la brecha digital. Uno de los temas que le interesan es cómo la disponibilidad de contenidos y servicios digitales pueden actuar en contra o a favor del progreso de dichos colectivos.

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(N.d.E.) Viene de ‘Web 2.0 y el papel de la Universidad (I)’

La Universidad

Un repaso a los anteriores puntos nos revela cómo esas “crisis” han afectado o afectan a la Universidad — las hipérboles son totalmente intencionadas:

  • El fin del conocimiento como algo estanco, en poder de unos pocos. ¿El fin del profesor?
  • El fin del conocimiento cerrado en un lugar, en un santuario del saber. ¿El fin de las aulas?
  • El fin del conocimiento como algo estático, inmutable, afectado por paulatinos y progresivos cambios, continuos, sin saltos ni discontinuidades — con permiso de Einstein y otros disruptores. ¿El fin del códice, de la enciclopedia, del manual?
  • El fin de la transmisión del conocimiento de arriba hacia abajo, del experto hacia el aprendiz. ¿El fin de la clase magistral?
  • El fin del texto como soporte por excelencia de la transmisión del conocimiento. ¿El fin del libro de texto?
  • El fin del saber como bien público, como algo exento de mercantilización. ¿El fin de la Educación/Universidad (pública)?

¿Soluciones? Tendencias

Decíamos al principio que es probable que, a estas alturas, no haya todavía soluciones para tal confabulación de crisis. Es probable, también, que dichas crisis estén solamente en la mente de quien escribe estas líneas. Lo que es cierto es que la realidad nos lleva cierta ventaja a los que intentamos descubrir qué está pasando para profetizar lo que se nos viene encima y, en el mejor de los casos, paliar sus efectos negativos a la vez que cogemos la ola para navegar sobre ella sin sucumbir a su vórtice.

Aunque no ha habido una sola y única respuesta a la constelación de cambios que apuntábamos anteriormente, sí es cierto que ha habido ya determinadas estrategias para atacar las cuestiones una a una. Veamos algunas de ellas.

La primero que nos viene en mente es atacar la brecha digital de los estudiantes. Ya sea en el que llamamos mundo desarrollado o en el que llamamos en vías de desarrollo, es primordial que aquel al que vamos educar disfrute con todas las garantías de esa Sociedad del Conocimiento en la que ya está viviendo y en la que, muy probablemente, va a vivir el resto de su vida. Hablamos sobretodo de infrastructuras, pero también de educación, de ayudarle a crear y gestionar su e-portafolio, su identidad digital.

Y no solamente el estudiante, claro está, sino también el profesor, que necesita una alfabetización digital y unos recursos tecnológicos para poder entrar en la conversación de igual a igual con sus estudiantes… y colegas, con los que tejerá su propia red, su identidad digital.

Bien, las personas tienen una capacidad de adaptación bastante elevada pero, ¿qué sucede con las instituciones? Si no puedes con ellos, únete a ellos: la industria discográfica, después de diversos tropezones, ha demostrado ya que hay nuevos modelos de negocio basados en las tecnologías digitales sin necesariamente tener que combatirlas. Las editoriales también. ¿Qué sucede con el santuario del saber, el guardián de las llaves cuando el conocimiento es ubicuo, se transmite horizontalmente y entre pares — y muchas veces a precio cero? Tanto das, tanto vales, tanto recibes: los conocimientos son sin lugar a dudas el principal activo de la universidad; en la medida que la universidad sea capaz de abrir los contenidos formará parte de la conversación. Y sus profesores serán los interlocutores, los portavoces. Además de la contribuir a la red, la necesidad de filtrar su exponencialmente creciente cantidad de información será, previsiblemente, el papel fundamental de la Universidad 2.0: poner criterio — siempre quedará la baza del monopolio de la emisión de titulaciones oficiales pero, ¿hasta cuando oficial y válido serán sinónimos?

¿Conclusiones?

Los comentarios están abiertos. Hemos abierto también un evento en Facebook donde poder ir calentando motores. Y, por descontado, os esperamos en el IV Seminario Internacional de la Cátedra UNESCO de Elearning de la UOC donde, en la sesión del viernes 19 de octubre de 2007, a las 9:30, tendrá lugar una mesa redonda y coloquio con el título Web 2.0 y el papel de la Administración Pública. La palabra es vuestra.

 

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Un comentario en “Web 2.0 y el papel de la Universidad (II)

  1. Creo que es clave que la universidad española se transforme puesto que observo una “brecha” cada vez más grande entre los profesores y el cambio que supone la web 2.0
    La actualización de los conocimientos la hago “fuera” de mi universidad (UPV) y a mi coste.

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