Censores sin fronteras

Internet es libertad. O no. Podría pensar uno que una entidad transnacional debería mermar la capacidad del censor. Y, a la larga, es cierto, pero eso no evita que la red haya multiplicado las ganas y las oportunidades para que el aspirante a censor ponga en práctica sus artes…

La censura, no nos engañemos, es un mecanismo necesario, al menos en la parte en que a lo largo del día no decimos todo lo que pensamos e intentamos ser políticamente correctos y no ofender la sensibilidad ajena, pero también hacer uso de nuestra sacrosanta libertad de expresión. Juegos malabares. Más complicado es, si cabe, si uno no es el que se expresa sino que ¿simplemente? pone los medios para que los demás lo hagan.

El penúltimo ejemplo es el del inevitable Second Life. Un mundo fantástico que muchos usan para aquellas de sus fantasías que no tienen cabida en su ‘primera vida’. Sí, hablamos de sexo y de prácticas cuando menos poco habituales y, en algunos casos, execrables en grado sumo. Resultado: Linden Labs comunicaba, hace ya más de un mes, en su blog que queda penado con expulsión del mundo todo aquello que implique actos sexuales u obscenos implicando o aparentando implicar a menores, y que lo mismo vale para cualquier representación de violencia sexual (la violencia no sexual, curiosamente, no aparece por ningún lado). Permítanme que me salte la parte de la violencia sexual, tanto la “real” como la “fingida”. Es un tema esencial, ciertamente, pero en este caso, insisto, me preocupa la censura.

Hoy mismo (Reuters) una ciudad china planeaba censurar los intercambios en línea en salas de chats y prohibir las anotaciones anónimas después de que los residentes usaran la Internet para organizar una protesta masiva contra una planta química. Censura y pérdida del anonimato, esta vez. Cuenta la noticia que el gobierno chino emplea a decenas de miles de monitores humanos para controlar los hábitos de los 140 millones de ciudadanos chinos con acceso a la red.

Ya ni siquiera es noticia que YouTube tenga que retirar vídeos: cuando no son los turcos los que censuras las injurias contra sus personajes históricos, son los tailandeses los que no pueden acceder al sitio desde hace meses (véase).

 

censura.gif 

En Flickr, si uno reside en Singapur, Alemania, Hong Kong o Corea, sólo puede acceder a las imágenes que hayan sido etiquedas como “seguras”…

Cada vez más la web se parece más a una coleción de biiiips, imágenes censuradas en mosaico y zonas a las que, directamente, no se puede acceder. Y, ¿saben qué? Si me hacen elegir entre mucha censura y ninguna en absoluto… me quedo con el cero.

RSS
Follow by Email
Facebook
YouTube
LinkedIn

Deja un comentario