En el futuro, ¿15 minutos de fama para todos?

Firma invitada: Roser Beneito Montagut
Profesora de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación
Universitat Oberta de Catalunya

Roser Beneito Montagut es profesora propia de la UOC desde julio del 2006. Desde 1998 ha impartido docencia universitaria en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández, en el área de escultura. Sus intereses de investigación giran en torno al multimedia, la relación entre el arte y las TIC y las manifestaciones culturales en la sociedad de la información. Compagina su labor docente e investigadora con su trabajo artístico.

 

En 1968, e inmerso en el movimiento pop, Andy Warhol proclamó su famosa frase. Tan famosa como sus cuadros de sopa coloreada, cosa que no es de extrañar cuando se trata de Andy Warhol, un artista que contribuyó a expandir los límites del arte.

Permítanme que dude. Parece que en un primer momento con los reality shows fue la televisión la encargada de cumplir la profecía de Warhol, e incluso sucedió antes del año 2000. Eso sí, faltaría añadir “todos” los que quieran serlo, ya que no fue la democratización de los medios lo que haría posible el vaticinio. Aun así, tal y como fue evolucionando la TV parecía que la decisión de ser o no ser famoso tenía mucho más que ver con una cuestión de tripas que de popularización del medio, si perteneces al grupo de los “todos”, claro está.

Pero vayamos al meollo de la cuestión. Ahora, parece que la frase adquiere una nueva dimensión con la web 2.0. Permítanme de nuevo que a estas alturas vuelva a dudar sobre qué es eso, o que considere que ya es tantas cosas que no es nada al mismo tiempo que es todo. Fenómenos como YouTube, que incorpora como slogan “Broadcast Yourself”, Second Life, que se ha convertido en el lugar de reunión, de entretenimiento, de comunicación y dónde no sólo los avatares tienen razón de ser sino que también caben las instituciones públicas y privadas; la Blogosfera, MySpace, etcétera, hacen que podamos (re)escribir o (re)interpretar la frase de Warhol: ya tienes tu espacio, o eres famoso o no existes.

Lo primero que hacemos todos en cuanto cae en nuestras manos un nombre desconocido es “hacerle un google“, juzgamos lo “famosa” que es dicha persona (o dicho nombre) por las entradas que tiene, y lo pongo entre comillas porque me refiero al término famoso en su acepción más amplia considerando esferas de especialización muy concretas, dado que nuestra realidad se compone de fragmentos que ya nos estamos encargando de etiquetar, para no perdernos entre tantos fragmentos. También medimos con subscriciones RSS, visitas, enlaces o/y usuarios.

Con todo ello, algo que entra en cuestión de manera evidente es la identidad, la identidad como individuos mediáticos que TODOS somos en cuanto hacemos uso y participamos de las redes. Podemos afirmar que la identidad se vuelve algo más complejo cuando le añadimos la identidad digital, porque ésta es aún mucho más maleable y mutable, porque no es definitiva, porque no está anclada a un lugar geográfico y puede ser múltiple. De nuevo “sampleo” una frase, esta vez de Oscar Wilde “¡El hombre es menos él mismo cuando habla en su propia persona! ¡Dale una máscara y te dirá la verdad!”, contradictorio, ¿no? Me parece claro que la pantalla del ordenador nos ofrece una máscara para mostrarnos, ya sea en un blog, ya por medio de un nick en un chat o en Second Life, y cuanto más nos escondemos más sinceros somos. Paradójico, sí. Volviendo con nuestros 15 minutos, ahora, puede ser famosa nuestra identidad digital, y rizando el rizo ello significa que será famoso aquello que uno mismo quiere que sea. Siempre y cuando no aparezcan los paparazzi virtuales, nunca se sabe, o nos pidan una cita.

Pues si, como ven, todas estas cuestiones me hacen dudar ni les digo lo que sucede cuando imagino las identidades corporativas digitales. Seguirán la misma lógica que las identidades individuales? ¿Serán más fashion, más cool, más trendy los objetos en Second Life? ¿Cómo evolucionarán la publicidad y el marketing? Supongo que como aquí.

La red, la web 2.0 sigue la lógica de la sociedad postindustrial y postcapitalista en la que nos encontramos, y si profundizamos en los fenómenos mediáticos recientes nos daremos cuenta de que impera la lógica del mercado, que Second Life es eso, una segunda vida a nuestra imagen y semejanza, diferente en tanto en cuanto tú eliges tu cuerpo y tu identidad, pero identica ya que está ordenada en términos económicos: si tienes dinero compras; si no, trabajas para comprar. Que los usuarios de YouTube tienen un precio, que un blog con muchas entradas es un espacio ideal para la publicidad y no hay institución pública o privada que se precie que no disponga de blog.

 

adidas_sl.jpg 

Tienda Adidas en Second Life, imágenes obtenidas en Territorio Creativo.

Por eso, lo siento señor Warhol: los medios no son lo que usted esperaba y tampoco la fama, quizá ni los 15 minutos son lo mismo. Pero da igual, aún así, me quedo en el lado de los integrados y aquí estoy. Eso sí, es una pena que Baudrillard no esté aquí para hablar de la cultura del simulacro (pdf, 427kb) desde Second Life.

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6 comentarios en “En el futuro, ¿15 minutos de fama para todos?

  1. Hola Víctor.

    Sin ser el autor del texto, yo diría que, como siempre, las cosas no se pueden reducir a blanco o negro. Para mi este post critica ciertos aspectos de la web social relacionados con sus intenciones mercantilistas y con el yo quiero… Pero no por ello debemos creer que todo el monte es orégano.

    Un saludo.

  2. Hola Víctor,

    No, no, para nada. Como bien ha dicho Carlos Albaladejo, las cosas no son blancas ni negras, sólo pretendía dar una visión crítica de la web 2.0. en relación con lo que entendemos como web social, es decir, más que nada intento que nadie olvide la parte de negocio que hay en la web 2.0, que de nuevo en ocasión es valorada en terminos de audiencias (usuarios) y que se convierte en el espacio transnacional y global de intercambio comercial ideal para los grandes lobbys. Ello no implica que reduzca la web 2.0. a esta cuestión, pero hay millones de articulos que analizan las web 2.0. desde otra perspectiva (ya explico que me considero completamente integrada)

    Más que una tesis lo que pretendía plantear eran un montón de cuestiones a partir de las cuales reflexionar…

    Roser Beneito Montagut

  3. Hola Roser. Estoy de acuerdo en que cualquiera que lea TechCrunch podrá sospechar que hay cierta burbuja en relación a este nuevo boom del web, por supuesto. Pero que el web 2.0 tiene algo que ver con lobbies internacionales es discutible. Los abanderados de la web social han sido iniciativas de emprendedores: Flickr, YouTube, Wikipedia, del.icio.us, Movable Type, WordPress, Blogger, Digg… Si un sitio como éstos tiene éxito, es indispensable la aportación económica para su supervivencia, ya que requieren recursos humanos y técnicos para crecer. Además, no sé qué tiene de malo el interés comercial cuando es beneficioso para todos. Por otra parte, justamente creo que con el web social está cambiando el paradigma de audiencias pasivas hacia la de contenidos generados por los usuarios, comunicación y colaboración. Que luego se realicen estadísticas del número de usuarios únicos, artículos creados, etc, no le quita un ápice de interés a los contenidos de la Wikipedia (por poner un caso).

  4. Hola de nuevo, Victor

    Insisto, no se trata de una disputa a lo apocalípticos e integrados. Cuando digo que soy una completa integrada me refiero a la acepción que da Umberto Eco, es decir, que para nada tengo una visión maléfica de la la web 2.0, más bien al contrario. Estoy completamente de acuerdo contigo en que las inciciativas de emprendedores son la base de la web 2.0. y que, evidentemente, hace falta una aportación económica para su supervivencia – no recuerdo por donde leí que la Wikipedia está empezando a ser algo insostenible y que andan locos buscando financiación. Tampoco tiene nada de malo el interés comercial, vivimos en occidente y en el siglo XXI, sería ingenuo pensar en “flander”. También de acuerdo en que es beneficioso para “casi” todos, y digo casi todos porque el mundo es algo mas grande que occidente y también incluye los lugares donde no hay conexión por h o por b, aquí al lado de casa o a millones de kilómetros.

    Y sí, hace mucho que hablamos del cambio de paradigma en las audiencias, las tendencias en el consumo audiovisual indican que estamos ante unas audiencias menos pasivas, cosa que de nuevo me parece extremadamente positiva, porque permite la comunicación multidireccional.

    Pero creo que confundes el sentido de mis críticas, lo que me hizo levantar la oreja fue ver como empresas transnacionales estaban interesadas en la web 2.0. Y ni tan sólo lo vertí como una crítica, sino más bien como una llamada a la reflexión sobre cómo internet está cambiando la economía de la cultura, sobre cómo la web 2.0 está cambiando las formas de consumo. Y tiempo al tiempo…. No he dicho que las grandes compañías transnacionales hayan creado la web 2.0 digo que hay que estar atentos a los movimientos que vayan a hacer, o a la aparición de nuevos lobbies. Con este nuevo modelo de internet la producción de contenidos es posible para los usuarios, pero no la capacidad de recogerlos y de gestionarlos, esta capacidad puede caer en pocas manos, con las implicaciones en lo que respecta a homogenización del conocimiento o control del mismo. Vamos, que hasta el momento la web 2.0 ha sido la de la “larga cola”… esperemos que siga siendo así.

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