Universidades corporativas

Nacieron durante la década de los setenta al amparo de las grandes corporaciones estadounidenses, y se desarrollaron durante la década siguiente. Llegaron a Europa hace relativamente poco tiempo y han ido proliferando de manera gradual en los países de nuestro entorno. Son las llamadas Universidades Corporativas, una de las formas que las grandes empresas han encontrado para dar salida a las necesidades de formación de sus empleados.

En un campus presencial o a través de la red, el objetivo de una universidad corporativa es dar coherencia a la formación de sus empleados de una manera rápida y flexible, de forma que la actualización de sus conocimientos se produzca en tiempo real. Por otra parte, constituye un instrumento eficaz para transmitir los valores de la empresa.

Actualmente en España, sólo Unión Fenosa dispone de una verdadera universidad corporativa ya que, en general, se trata de un fenómeno únicamente desarrollado en grandes corporaciones.

Parece evidente que las empresas medianas no disponen de los recursos ni de las capacidades organizativas y logísticas de las que disponen las grandes corporaciones. De esta manera, no parece extraño que el fenómeno de las universidades corporativas sea exclusivo de las grandes empresas.

Sin embargo, como en el caso de las empresas más importantes, el e-learning constituye una buena alternativa de acceso a la formación para pequeñas y medianas empresas. Permite, por ejemplo la actualización constante y ágil de los contenidos, la construcción de programas a medida para cada una de las empresas en función de sus necesidades, reduce significativamente los costes de formación y permite el acceso a los programas sin necesidad de que los trabajadores tengan que desplazarse para asistir a sesiones presenciales. Finalmente, las posibliidades de seguimiento del aprovechamiento por parte de los empleados son mayores.

Aún así, son minoría las PYME que utilizan la formación virtual para satisfacer las demandas de formación de sus empleados.

Teniendo en cuenta que las Universidades corporativas son un fenómeno limitado a grandes corporaciones, las dificultades estructurales de las PYME para ofrecer formación a sus empleados, que la mayor parte del tejido empresarial español está formado por este tipo de empresas y el escaso aprovechamiento de las posibilidades ofrecidas por el e-learning, ¿está en riesgo la competitividad del tejido empresarial español?

¿Cuáles son las alternativas de formación de las PYMES españolas? ¿Qué modelos de formación serían necesarios en el caso de las pequeñas empresas?

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12 comentarios en “Universidades corporativas

  1. A día de hoy, miles de millones de euros en subvenciones en formación para pymes son devueltas a las arcas del estado, por falta de demanda. Cabría preguntarse si una Pyme tiene capacidad real de formar a sus trabajadores, ante el dilema corto y largo plazo.
    El e-learning es una opción, como lo es también la formación presencial en muchas ocasiones. El problema de la formación en las pymes, no creo que esté en el formato, sino en la concienciación.

  2. La universidad corporativa es sólo un instrumento que, desde mi punto de vista, es más importante en términos de transmisión de la cultura corporativa que en lo referente a la adquisición de competencias (competences) y habilidades profesionales (skills).

    Su funcionamiento pretende apalancar el conocimiento específico del entorno de la empresa y sus interioridades, así como sus necesidades inmediatas, combinándolo con facilitadores, asesores y profesores de las universidades institucionales públicas y privadas o escuelas de negocio.

    Creo que el futuro sigue pasando por un cambio en esas instituciones, con líneas como la colaboración universidad-empresa (evidentemente con instrumentos renovados y más ágiles que los actuales) y, por supuesto, pasa también por el fomento del espíritu emprendedor entre los estudiantes.

    Sigue existiendo una brecha cultural y una relación de recelo y desconfianza entre ambos entornos, el empresarial y el institucional de la universidad. Mientras no nos centremos en cerrar esa brecha, no existirá la necesaria cercanía y confianza, base para una comunicación fluida que posibilite un aprovechamiento de todo el potencial que ofrece hoy el aprendizaje apoyado en medios tecnológicos (Technology Enhanced Learning) del cual el e-learnign no deja de ser más que una visión estrecha y específica.

  3. En primer lugar, muchas gracias por vuestros comentarios.

    En general, el escaso número de trabajadores de las PYMEs españolas y la alta carga de trabajo dificultan el acceso de este tipo de empresas a la formación continua. No creo que se trate de un problema de concienciación y de voluntad, sino más bien un problema que tiene que ver fundamentalmente con las dificultades que se encuentran estas empresas para acceder de manera eficiente a este tipo de formación. Así pues, dudo de que se trate de un problema de cultura empresarial. Sería bueno que las Administraciones Públicas, y no las empresas a través de Universidades Corporativas, quiénes ofrecieran a las PYMEs la posibilidad de que sus trabajadores accedieran a cursos de formación a través de internet a bajo coste.

    Sí es cierto que la relación entre la Universidad y la empresa en nuestro país dista mucho de ser fluida y productiva. Las empresas son recelosas y las Universidades aparecen a la vista de áquellas como entes excesivamente burocratizados. Una mayor fluidez de la relación entre Universidad y empresa permitiría abaratar los costes de la I+D+i para las empresas, al tiempo que daría salida a la actividad investigadora de muchos estudiantes universitarios. Es necesario que las Universidades reformen su funcionamiento y se abran a la sociedad, que se habiliten canales de comunicación y colaboración con las empresas y se refuerce la confianza mútua. El cambio no sólo ayudaría a las universidades, que encontraría nuevas fuentes de financiación, y a las empresas, cuyas necesidades de innovación e investigación, sino a la sociedad en su conjunto.  

  4. Una universidad corporativa hoy en día es algo que pertenece al pasado y que no tiene visos de futuro, precisamente es la lacra de la industria japonesa tremendamente paternalista y ahora se observan las consecuencias. Las corporaciones están continuamente en movimiento con “reingeneering”, lo que significa que necesitan carne fresca, ideas nuevas, y siempre se buscan fuera. Los directivos no se quedan fijos en una empresa y hacen carrera en su empresa, deben saltar de empresa en empresa, cambiando, reinventádose, vendiéndose, lo acabamos de ver con Ford. Son las universidades “tradicionales” que se han de abrir y crear cursos o especializaciones requeridas por el mercado. En las PYMES las iniciativas o vienen de los empresarios, si quieren crecer, o vienen de los empleados si quieren avanzar en esta u otra estructura,.

  5. El divorcio que existe en entre el mundo académico y las necesidades formativas de las empresas estriba desde mi punto de vista, en que éstas últimas demandan contenidos con alto grado de especificidad que, por razones de mercado (convocatoria) muchas veces la Universidades academicas desestiman.
    Encuentro además, otro hecho: Bajo un enfoque moderno y la UCorp democratizan el conocimiento que por otro lado obtienen de sus propias filas.
    Las UCorp generan un elemento retentor y atractor de talento.
    Sin embargo, una mezcla de ambos sectores para formar el plan de estudios sería más fructífera ya que ciertas universidades academicas acceden a construccion de contenidos e investigaciones de reveladoras y de vanguardia.
    La sociedad del conocimiento deberá transitar un modelo inclusivo, donde todos los productores de conocimiento se amalgamen.

  6. Como bien dices, es muy probable que lo necesario sea una imbricación de la universidad académica, tradicional, con el mundo de la empresa y sus necesidades de formación.

  7. El cambio de paradigmas, ideas y concepcion de sus empreas de los pequeños y medianos empresarios es una tarea urgente, no admite demora, la competividad de sue negocios en la era del conocmiento, la creatividad y la informacion, no hay otra solucion

  8. emprender es fácil, pero hacerlo bien es muy difícil. Requiere motivación y pasión. Ver el dinero como un medio, no como un fin. Soportar los costes laborales. Innovar en el modelo de negocio. Poseer nuevas creencias y paradigmas sobre el liderazgo del alma de la empresa. Vivir para trabajar. Adoptar la filosofía o teoría de la felicidad. Ser socialmente responsable y tener excelentes habilidades emocionales. En fin no deseo redactar un amplio texto sobre la forma de emprender de manera humana, emocional y responsable. Lo que necesita un país para ser competitivo y feliz

  9. Las Pymes españolas necesitan una Universidad Corporativa. La mentalidad y paradigmas de estos negociantes es una dura barrera para emprender el proyecto universitario.

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